Exclusividad vs. autorización: un solo corredor profesional no es un gasto; es control, seguridad y precio
Cuando un propietario decide vender, el consejo más repetido —y más caro— suele ser este: pásala a varios corredores para que se venda más rápido. En Guayaquil y en toda la Zona 8 (Daule, Durán, Salitre y Samborondón) ese consejo confunde hacer ruido con cerrar una venta. Vender un inmueble no es solo publicar un aviso en grupos de Whatsapp o en redes sociales de corto alcance. Es un proceso de documentos, precio, filtro de compradores, visitas, negociación y cierre. Si ese proceso se reparte entre improvisados, el dueño no gana cobertura: pierde control. Y con el control se va también la seguridad, la confidencialidad y, muchas veces, decenas de miles de dólares.
LEER





















